¿Existe el destino para la Astrología?

Casas, signo y planetas son tres niveles de conciencia arquetípicos de cuya interacción y combinación surge el retrato individual de un individuo. Lo que hago con las energías simbolizadas por esos tres aspectos en una carta natal depende de mí pero estas energías están en todos los casos. Descubrirlas y utilizarlas depende de asumirnos no solo físicamente sino también psicológica e individualmente,  esto es lo que Jung llamo “proceso de individualización”.

Ese proceso de autoconocimiento seria mucho más fácil si toda la información con la que nos asumimos fuera consciente, pero no lo es. Nuestra conciencia esta fragmentada, aísla parte de la información sin nuestro conocimiento. Actuamos, sentimos y pensamos de acuerdo a la  información consciente o inconsciente Pero estos planos de la psique deben comunicarse porque cuando algo se evade de nuestra conciencia no deja de existir y en la medida en que se comunican entre si, otorgan a nuestra vida paz o equilibrio, como diría Jung, “haciendo consciente la oscuridad”. Nunca podemos estar seguros si nuestras acciones, pensamientos o emociones son fruto de la conciencia o no. Pero el inconsciente se expresa a través de símbolos  por que esta familiarizado desde el comienzo de los tiempos con ese tipo de lenguaje.

Cuando el hombre no podía explicar o clasificar sus conflictos, acudía a mitos, monstruos o Héroes como Hércules para desde el exterior obligarse a resolver. Con la llegada de las definiciones psicológicas los héroes o monstruos se colaron dentro de nosotros y se ocultaron en el inconsciente transformándose en símbolos de… La astrología en la antigüedad no cumplía solo una función adivinatoria, fue un método de autoconocimiento y un modo de comprender el alma humana. Los doce arquetipos astrológicos representan con sus luchas, virtudes y vicios, nuestras propias fortalezas y debilidades  y no siempre viven en paz. La carta natal esta representando la lucha de Hércules que somos nosotros con la única herramienta que tiene, la capacidad de transformarse, en cada signo expresa una característica y en cada signo el lograba algún conocimiento nuevo y así adquiría dones.

Como dice Alice Bailey, cada uno de nosotros como Hércules “En cada uno de los signos lo encontraremos venciendo sus tendencias naturales, controlando y gobernando su destino, y demostrando el hecho de que las estrellas inclinan pero no controlan”.