La alegría de reunirse con un ser querido, la tristeza de perder a un amigo íntimo, la riqueza de un sueño vívido, la serenidad de un paseo por el jardín en un día de primavera, la absorción total de un estado de meditación profunda, son estas cosas y otras parecidas, que constituyen la realidad de nuestra experiencia de la conciencia.

Cualquier experiencia de la conciencia, desde la más mundana a la más elevada, posee cierta coherencia y, al mismo tiempo, un alto grado de intimidad, es decir, existe siempre desde un punto de vista personal. La experiencia de la conciencia es completamente subjetiva

Dalai Lama

Sobre la imagen:
Ilusión óptica es cualquier ilusión del sentido de la vista, que nos lleva a percibir la realidad erróneamente. Éstas pueden ser de carácter fisiológico o cognitivo en las que interviene nuestro conocimiento del mundo