En el Tibet existen unas estructuras arquitectónicas llamadas “stupas” (sánscrito) que básicamente representan los cuatro elementos  base de la cosmogonía tibetana y energías fundamentales del cosmos.

La base de la stupa es un cubo, que representa la tierra, sobre el descansa una esfera, el agua, y en la base superior de esa esfera había una estructura espiralada, el fuego y en la cúspide una media luna que representa el aire en la que descansa una esfera mas chica, el éter  como fuerza primordial de la que fluyen las demás. En un aspecto representa la mente despierta o el camino a la iluminación superando el simbolismo de los elementos.

En su comienzo eran montículos apilados de piedra a los que se le fueron agregando adornos. En Sri Lanka su forma es más parecida a la de una campana y en Indochina adoptan la forma de flecha, así  varia según la región pero en todos representan un lugar de veneración y meditación