Cuando escucho hablar de enfermedades mentales en astrología se suele nombrar a Urano, Neptuno  y Plutón, especialmente. Pero describen solo por analogía síntomas de patologías ¿cual es la razón?  ¿Por qué o para que?

¿Por qué en medio de un estado meditativo, puedo experimentar unas de las experiencias místicas más asombrosas y no por eso estoy alucinando? El mismo planeta que durante un estado  de concentración profunda posibilita mayor receptividad a aquello que esta cercado por los sentidos durante la vida diaria, también se relaciona con alucinaciones y confusión mental

Precisamente los planetas mas relacionados con experiencias místicas también se asocian a la locura y son los tres planetas llamados transaturninos.  Mas allá del limite de Saturno…Urano, Neptuno y Plutón son tres planetas que nos acercan o nos comunican con lo Universal, con todo aquello que esta mas allá de nuestro entendimiento.

¿Pero estamos preparados para recibir la energía de Urano que nos enfrenta a vivir situaciones imprevisibles y desconocidas cuando estamos apegados a vivir con un mínimo de previsibilidad? No es Neptuno el que nos provoca alucinaciones, no es Urano el que detona la esquizofrenia por que la realidad se nos hace intolerable y tampoco podemos culpar a Plutón por que su energía nos permite reconocer que la vida es como el biorritmo con momentos en los que estamos arriba y otros en los que estamos abajo y el dolor es parte de estos ciclos.

El conflicto se provoca cuando no es claro el límite entre los planetas personales y aquellos que están más allá de Saturno. En el cuerpo Saturno se relaciona con los huesos de la misma forma que en una carta natal se transforma en la espina dorsal de ella, el límite y la estructura psíquica del sujeto. ¿Dónde esta el limite entre una experiencia meditativa inolvidable y una alucinación?  El psiquiatra es muy claro para responder esta pregunta “las patologías mentales no se determinan por los síntomas sino por el grado de desestructuración del yo”      El limite lo traza Saturno y su relación con los planetas personales, principalmente Sol Luna y Ascendente . Cuando somos niños son nuestros padres  actúan como saturnitos guiándonos por medio de limites inteligentes, claro siempre y cuando sean lo bastante adultos responsables para hacerlo. Las reacciones inconscientes o instintivas y la forma en que nos comportamos en la adultes  provienen de la relación de estos planetas y lo que ellos simbolizan. Cuanto mas débil es el yo, cuando no hay una identidad definida  por las experiencias vividas en los primeros años en relación a La madre (Luna) el padre (Sol) y la vida intrauterina, mayor posibilidades   de enfermedades mentales, tiene un sujeto. Saturno es el planeta del karma o el maestro dolor como se le suele llamar cuando nos negamos a aprender de el, que en definitiva es asumir adultamente cada momento de nuestra historia y aprender. Gobierna la forma en que enfrentamos la realidad, sufriendo y negando o aprendiendo y tornando cada situación anterior en una capa protectora de conciencia.

Sumemos a estas experiencias una sociedad que obliga a no ser para poder pertenecer a un grupo. Donde se exige por ejemplo eterna juventud a tal punto que no se puede reconocer después de tantas cirugías, el último vestigio de nuestro yo, que es la cara en el espejo.

Cuando la estructura mental se derrumba como un edificio sin cimientos, por que quizás no nos enseñaron el valor divino que encerramos, por que no nos molestamos en conocer nuestra fortaleza y nuestra debilidad,  cada planeta pareciera que comienza a actuar por su lado, el pensamiento se altera (Mercurio) no podemos sentir (Venus) la capacidad de hacer (Marte) queda a veces anulada por completo y la vida ya no tiene sentido (Júpiter)

Sin embargo algunas cartas natales en donde  la ubicación de los planetas señalarían trastornos  psiquiátricos, estos nunca se manifiestan. ¿Qué marca la diferencia? Yo creo que a pesar de las circunstancias y de la historia familiar, a veces tenemos la posibilidad y el alma hace uso de ella. Entonces el  alma  decide la heroica tarea de descubrirse a si misma

La meta primera de Saturno es hacer de nosotros adultos responsables. Solo un adulto que se hace cargo de lo que piensa, dice y siente, en una tarea constante de autoconocimiento es aquel que consigue liberarse del destino marcado en la carta. El libre albedrio solo se devela con el descubrimiento propio y Saturno también otorga tesón a quien lo conoce.

No hay magia que nos transforme ¡¡¡¡nosotros somos los mágicos¡¡¡¡